La sostenibilidad ha dejado de ser un apartado bonito en la web del hotel. Los huéspedes la valoran, las cadenas y los turoperadores la exigen y, sobre todo, el agua y la energía cuestan dinero. La lavandería es uno de los departamentos que más recursos consume en un hotel, junto con la cocina, así que es también uno de los sitios donde más se puede mejorar. Y una parte importante de esa mejora depende de cómo trabaja tu lavandería, la tengas dentro o fuera.
Dónde está el impacto de la lavandería
El impacto ambiental de lavar la lencería de un hotel se concentra en cuatro puntos:
- Agua: la que se usa en cada ciclo de lavado y aclarado.
- Energía: para calentar el agua, secar y planchar, que es la parte más intensiva.
- Productos químicos: detergentes, blanqueantes y suavizantes que acaban en el agua residual.
- Textil: cada sábana o toalla que se retira antes de tiempo es textil que hay que fabricar de nuevo.
A estos se suma el transporte si la lavandería es externa.
Lavar dentro o fuera: la diferencia de escala
Las grandes lavanderías industriales usan túneles de lavado en continuo, que reutilizan el agua de unas fases en otras. Los propios operadores del sector hablan de consumos de unos 4 a 7 litros de agua por kilo de ropa, frente a los 20–30 litros por kilo de las lavadoras convencionales. Además, muchas recuperan el calor del agua residual para precalentar el agua limpia que entra.
Un hotel que lava con lavadoras propias difícilmente alcanza esa eficiencia, por pura escala. Eso no significa que externalizar sea siempre más sostenible: hay que sumar el transporte y depende de cómo trabaje el proveedor. Pero en términos de agua y energía por kilo, la escala industrial juega a favor.
Qué preguntar a una lavandería sobre sostenibilidad
Muchas lavanderías mencionan la sostenibilidad en su web. Para saber si hay algo detrás, pregunta:
- ¿Cuánta agua consumís por kilo de ropa? Un proveedor que lo mide suele saber la cifra.
- ¿Recuperáis calor o agua en el proceso?
- ¿Qué detergentes usáis? ¿Son biodegradables? ¿Usáis dosificación automática para no excederos?
- ¿Cómo planificáis las rutas? Rutas bien agrupadas reducen los kilómetros por kilo.
- ¿Qué vehículos usáis? En Madrid, la normativa de bajas emisiones y las ayudas a la distribución urbana están empujando a muchas empresas hacia furgonetas eléctricas o de bajas emisiones.
- ¿Qué hacéis con el textil retirado? ¿Se recicla, se reutiliza como trapo industrial o se tira?
- ¿Tenéis alguna certificación ambiental? No es obligatoria, pero si la tienen, pide verla.
Una respuesta concreta vale más que un logo verde en la web.
El textil también cuenta: alargar su vida útil
Cada pieza que dura más es una pieza que no hay que fabricar, transportar ni comprar. La vida útil depende de la calidad del tejido, pero también de cómo se lava. Un artículo publicado en Hosteltur por un fabricante textil con décadas en el sector recogía que, en algunas muestras de algodón, la resistencia del tejido caía en torno a la mitad tras diez tratamientos con cloro. Dos sábanas con el mismo número de lavados pueden haber envejecido de forma muy distinta según el proceso.
Por eso, en sostenibilidad textil importa:
- Temperaturas y química ajustadas al tipo de tejido y de suciedad, no el programa más agresivo para todo.
- Pretratamiento de manchas para no tener que relavar.
- Buen uso en el hotel: nada de usar toallas para limpiar. Lo contamos en cómo preparar la ropa sucia para la lavandería.
- Retirar a tiempo las piezas que ya no dan la talla, pero no antes.
Tienes más detalle sobre cuánto dura cada pieza en vida útil de la lencería hotelera.
El renting textil como modelo circular
El alquiler de lencería tiene un componente de economía circular: el proveedor es el dueño del textil y, por tanto, el primer interesado en que dure. Gestiona un stock compartido entre varios clientes, lo que reduce el textil parado en almacenes, y se encarga de retirar y sustituir las piezas gastadas.
En Linzo trabajamos con packs por cama y por cambio —12,57 € (individual), 15,00 € (doble) y 16,87 € (King), + IVA— con la ropa de cama, las toallas y el lavado incluidos. Pagas solo por lo que usas, sin cuotas fijas ni permanencia; la reposición de piezas desgastadas o dañadas se factura aparte. Si prefieres mantener tu lencería, la lavamos desde 2,20 €/kg (IVA incluido).
Medidas que puede tomar el propio hotel
La lavandería es solo una parte. Desde el hotel puedes:
- Ofrecer al huésped no cambiar toallas y sábanas cada día en estancias largas. Es una de las medidas con más impacto y la mayoría de huéspedes la acepta si se explica bien.
- Ajustar el par a lo necesario: el textil de sobra en el almacén también es impacto. Lo explicamos en cuánta lencería necesita un hotel.
- Medir: kilos de ropa por habitación ocupada, bajas mensuales, consumo de agua y energía.
- Comunicar lo que haces, con datos, en la habitación y en tu web.
Preguntas frecuentes
¿Lavar a menor temperatura es siempre más sostenible? Consume menos energía, pero la ropa de cama y las toallas de hotel necesitan una higienización suficiente. El equilibrio lo da un proceso bien diseñado, no bajar la temperatura sin más.
¿Externalizar la lavandería reduce la huella del hotel? En agua y energía por kilo, normalmente sí, por la escala industrial. Hay que sumar el transporte, que se reduce con rutas bien planificadas.
¿El renting es más sostenible que comprar? Puede serlo, porque el proveedor optimiza el stock y la vida útil del textil. Depende de cómo lo gestione.
¿Quieres saber cómo encajaría la lavandería en tu plan de sostenibilidad? Escríbenos.