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L I N Z O — Lencería · Madrid

Lavandería para hoteles: cuánta lencería necesitas (cálculo del par por cama)

Equipo Linzo

Una de las preguntas que más se repiten cuando un hotel organiza su lavandería no es “¿cuánto cuesta lavar?”, sino “¿cuántas sábanas y toallas tengo que tener?”. Si te quedas corto, el equipo de pisos se encuentra un sábado con habitaciones sin vestir y huéspedes esperando en recepción. Si te pasas, inmovilizas dinero en un almacén lleno de textil que amarillea en las estanterías. La respuesta está en un concepto que en el sector se llama par.

Qué es el par de lencería

Un par es la cantidad de lencería necesaria para vestir todas las camas y baños del hotel una sola vez: un juego de cama por cama y la dotación de toallas de cada habitación. Si tu hotel tiene 40 camas dobles, un par son 40 juegos de cama doble y las toallas correspondientes.

El stock total se expresa en número de pares. Así, “trabajar a 3 par” significa tener tres juegos por cama en circulación. La fórmula es sencilla:

Número de camas × número de pares = juegos totales que necesitas.

La regla de los tres pares (y por qué a menudo se queda corta)

La referencia clásica en hostelería es un mínimo de 3 pares:

  1. Uno puesto en la cama.
  2. Uno limpio en el office o el almacén, listo para el siguiente cambio.
  3. Uno en la lavandería, lavándose.

Funciona si la lavandería es interna o devuelve la ropa muy rápido. Pero con una lavandería externa hay que sumar la ropa que está en tránsito (en la furgoneta, en la planta, en la entrega), y además conviene un margen para piezas que se manchan sin remedio, se rompen o desaparecen. Por eso muchas guías del sector recomiendan 4 pares cuando se externaliza el lavado, y los hoteles de alta gama llegan a trabajar con 4 o 5.

Bajar del mínimo tiene consecuencias muy concretas: camareras de pisos que tienen que volver a una habitación para terminarla, habitaciones que no están listas a la hora del check-in y, a la larga, un textil que se desgasta antes porque no “descansa” entre usos.

Un ejemplo con números

Imagina un hotel de 30 habitaciones en Madrid: 24 con cama doble de 150 y 6 con dos camas individuales de 90. En total, 24 camas dobles y 12 individuales.

Si trabaja a 4 par con una lavandería externa:

  • Juegos de cama doble: 24 × 4 = 96 juegos.
  • Juegos de cama individual: 12 × 4 = 48 juegos.

Ahora las toallas. Si cada cama doble lleva 2 toallas de baño y 2 de lavabo, y cada individual 1 de cada:

  • Toallas de baño: (24 × 2 + 12 × 1) × 4 = 240 toallas.
  • Toallas de lavabo: otras 240.

Son casi 150 juegos de cama y cerca de 500 toallas antes de abrir la primera habitación. Si cada juego de cama de calidad hotelera cuesta lo que cuesta y cada toalla aguanta un número limitado de lavados industriales, se entiende por qué el par es una decisión de inversión, no solo de logística.

Qué hace subir o bajar el par

El número de pares no es fijo. Depende de:

  • La frecuencia de recogida. Si la lavandería recoge a diario, el ciclo es más corto y necesitas menos stock. Si recoge dos veces por semana, necesitas más.
  • La ocupación. Un hotel lleno casi todo el año gasta más rápido; uno con mucha estacionalidad puede trabajar con menos en temporada baja.
  • Las estancias medias. Cuantas más salidas diarias, más cambios completos de cama.
  • La política de cambio. Si cambias la ropa de cama cada día o cada tres noches en estancias largas, el consumo cambia mucho.
  • Los imprevistos. Ferias, puentes y congresos, que en Madrid llenan hoteles de golpe. Lo contamos en lavandería para hoteles en temporada alta.

Cómo cambia el cálculo según el modelo de lavandería

Lavandería interna. Puedes trabajar con un par más ajustado (3) porque controlas los tiempos. A cambio, cargas con la maquinaria, el personal y el espacio.

Lavandería industrial externa con lencería propia. Necesitas el par más alto (4 o más), porque la ropa pasa tiempo fuera del hotel. Todo ese stock es tuyo: lo compras, lo almacenas y lo repones cuando se desgasta.

Renting textil. Aquí el par deja de ser tu problema: el stock es del proveedor. Tú pides lo que vas a usar en cada cambio y el proveedor se encarga de que haya suficiente lencería limpia en circulación. En Linzo, por ejemplo, trabajamos con packs por cama y por cambio —12,57 € la individual, 15,00 € la doble y 16,87 € la King, + IVA— con la ropa de cama, las toallas y el lavado incluidos, sin cuotas fijas ni permanencia. No tienes que comprar ni almacenar los juegos de reserva. La reposición de piezas desgastadas o dañadas se factura aparte.

Si tu hotel ya tiene lencería suficiente y en buen estado, la opción lógica es mantenerla y externalizar solo el lavado; en Linzo lo hacemos desde 2,20 €/kg (IVA incluido) con recogida y entrega incluidas. Si te falta stock o está al final de su vida útil, compara cuánto te costaría completar el par con lo que pagarías alquilando. Tienes el cálculo completo en renting textil vs comprar ropa de cama.

Consejos para mantener el par bajo control

  • Cuenta el stock una vez al mes, siempre el mismo día y de la misma forma. Las pérdidas pequeñas (una funda aquí, una toalla allá) se convierten en un agujero considerable al cabo de un año.
  • Registra las bajas: cada pieza retirada por manchas o roturas debe anotarse. Así sabes cuándo toca reponer antes de quedarte corto.
  • No uses toallas como trapos de limpieza. Es una de las primeras causas de bajas prematuras.
  • Separa el textil por medidas en el office para que el equipo de pisos no tenga que buscar.
  • Revisa el par antes de cada temporada alta, no durante.

Si trabajas con grandes volúmenes, el control por etiquetas RFID ayuda a saber en todo momento dónde está cada pieza; lo explicamos en trazabilidad y control de stock con RFID.

Preguntas frecuentes

¿El par incluye la ropa que está en la lavandería? Sí. El par cuenta toda la lencería en circulación: en la cama, en el almacén, en tránsito y en la lavandería. Por eso con una lavandería externa necesitas más.

¿Necesito el mismo par para toallas que para sábanas? Normalmente sí, aunque las toallas se manchan y se desgastan antes, así que conviene un pequeño margen extra para ellas.

¿Cuántos pares necesito si alquilo la lencería? Ninguno en propiedad. Con el renting, el stock de rotación lo pone el proveedor y tú solo pagas por los packs que usas en cada cambio.

¿Quieres saber cuánto te costaría tu par actual frente al alquiler? Escríbenos con tu número de camas y tu ocupación y te lo calculamos, o revisa nuestras tarifas.

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