Un hostel no es un hotel pequeño. En un dormitorio compartido puede haber seis, ocho o doce camas, la mayoría en literas, con huéspedes que entran y salen cada día a horas distintas. Eso multiplica los cambios de cama, complica la logística de la ropa limpia y hace que la lencería se desgaste a un ritmo que pocos alojamientos conocen. En Madrid, la mayoría de los hostels se concentra en el centro, en edificios antiguos con poco espacio de almacén. Por eso el modelo de lavandería y de lencería que elijas pesa tanto en la operativa.
Lo que hace distinto a un hostel
- Muchas camas por habitación. La unidad de trabajo no es la habitación, es la cama.
- Camas de 90 casi siempre, a menudo literas, a veces con colchones de medidas especiales.
- Rotación altísima. Estancias de una o dos noches y check-outs a lo largo de todo el día.
- Huéspedes que se hacen la cama en algunos hostels, que entregan el juego de sábanas en recepción.
- Toallas que no siempre están incluidas en el precio: muchos hostels las alquilan o venden aparte.
- Poco espacio, sobre todo en edificios del centro.
La logística de la ropa de cama en un hostel
Hay dos formas habituales de organizarse:
1. El equipo hace las camas. Como en un hotel: el personal retira la ropa usada y viste la cama para el siguiente huésped. Requiere más horas de limpieza, pero la cama está lista al llegar.
2. El huésped recibe el juego en recepción. Funda nórdica, sábana y funda de almohada dobladas, y el huésped viste su cama. Ahorra tiempo de personal, pero exige un stock de juegos preparados en recepción y un sistema para recoger la ropa usada al salir.
En los dos casos, el volumen de cambios diarios es alto y la lencería tiene que estar perfectamente organizada por juegos, listos para entregar.
Las literas y el desgaste
Las literas tienen sus propias complicaciones:
- Vestir la cama de arriba es incómodo; una funda nórdica es mucho más práctica que sábana encimera y manta.
- Los somieres metálicos y los bordes de las estructuras enganchan y rompen el tejido.
- El uso intensivo acelera el desgaste: lo que en un hotel dura años, en un hostel puede durar mucho menos.
Por eso conviene elegir tejidos resistentes, como las mezclas de algodón y poliéster, que aguantan mejor los lavados industriales y el trato intensivo. Te contamos qué buscar en vida útil de la lencería hotelera.
Comprar o alquilar la ropa de cama del hostel
Comprando, necesitas al menos tres o cuatro juegos por cama. En un hostel de 60 camas, eso son 180–240 juegos, más las toallas si las ofreces. Y la reposición será frecuente por el desgaste.
Alquilando, el proveedor pone el stock, lo lava y lo repone. Para un hostel, las ventajas son especialmente claras:
- No inmovilizas dinero en cientos de juegos de cama de 90.
- No necesitas espacio para almacenar el stock de reserva.
- Pagas por cada cambio, así que el coste sigue a la ocupación, que en un hostel puede variar mucho entre temporadas.
Comparamos los dos modelos en renting textil vs comprar ropa de cama.
Cómo encaja el pack individual de Linzo
Nuestro pack de cama individual (90×200) cuesta 12,57 € + IVA por cambio e incluye:
- 1 funda nórdica
- 1 sábana encimera
- 1 funda de almohada
- 1 toalla de baño
- 1 toalla de mano
Todo lavado, secado y planchado, con recogida y entrega incluidas. Sin cuotas fijas, sin permanencia y sin volumen mínimo. La reposición de piezas desgastadas o dañadas se factura aparte.
Como el pack incluye las toallas, encaja bien en los hostels que ofrecen toalla incluida o que la cobran aparte al huésped. Si tu hostel ya tiene su propia lencería, puedes lavarla con nuestra lavandería industrial desde 2,20 €/kg (IVA incluido).
Si tienes también habitaciones privadas con cama doble, puedes combinar el pack individual con el pack doble (15,00 € + IVA) o el King (16,87 € + IVA).
Antes de contratar, revisa las medidas
En hostels es habitual encontrar colchones de 80×190, 90×190 o 90×200, y a veces medidas especiales en literas antiguas. Comprueba que la lencería del proveedor encaja bien en tus colchones: una sábana que no ajusta en una litera es un problema diario. Tienes la guía completa de tamaños en medidas de ropa de cama de hotel.
Consejos para hostels
- Prepara los juegos por adelantado y guárdalos en bolsas o fundas cerradas si los entregas en recepción.
- Pide la ropa usada al hacer el check-out, con un punto de recogida claro.
- Usa protectores de colchón y de almohada en todas las camas: en dormitorios compartidos son imprescindibles por higiene.
- Revisa las estructuras de las literas para evitar enganchones.
- Cuenta los juegos que salen y vuelven de la lavandería; en un hostel, las pérdidas pequeñas suman rápido.
Preguntas frecuentes
¿Puedo alquilar solo las sábanas sin las toallas? Nuestros packs incluyen la ropa de cama y las toallas de cada cama. Si ya tienes tus toallas, puedes usar nuestro servicio de lavandería por kilo.
¿Hay mínimo de camas? No. Puedes empezar con las camas que tengas.
¿Cuántas veces por semana recogéis? Lo ajustamos a tu volumen y espacio. Trabajamos con rutas de lunes a domingo en Madrid.
¿Tienes un hostel o un albergue en Madrid? Escríbenos con tu número de camas y te preparamos una propuesta.